Turmalinas de un Pretérito Evocado: Lágrimas de la Virgen de Los Olvidados

Publicada en Publicada en Los Elegidos, psychopoets
Si te gusta el blog comparte!

Siguiendo la caricia del vacío se me presentó el rebaño de nubes en una oleada

y mientras amanecía te escribía a ti

estas cartas rotas

por el tiempo que habita a la vera de la nada.

Todo sigue en su simple devenir enarbolando olvido,

marchito y bendito,

como aquellas tormentas de silencio

que alimentamos nosotros mismos

con el trigo amargo del tiempo.

 

Yo sigo siendo aquel

deformado por las horas,

la bestia que sedienta

se aletarga

e implora

por la caricias del vacío

que en el nadir aminoran.

 

Todo sigue en el mismo lugar

desde que te fuiste,

todo sigue opacándose con salvaje levedad,

y como si fuera un cierzo,

mohíno y zahareño

se coló

la luna entre mis pupilas

y mis calcáreos sueños.

 

Yo sigo siendo el recuerdo mutado por la lluvia,

la alondra solitaria,

la sonda enmudecida

por los finados solsticios

por la culpa.

 

Y es que en este bajel vamos todos

surcando con candidez las alas de la muerte,

de la muerte sola

que se atavía de silencio,

agreste y ruin,

e imperfecto.

 

Por eso te escribo a ti

aunque no estés aquí,

aunque no esté

ahí,

desde que fallecimos

en la capilla del pueblo.

 

ROGERVAN RUBATTINO ©


Si te gusta el blog comparte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *