Once caminos de invierno / Once minutos de invierno

Once caminos de invierno / Once minutos de invierno

 

Las sendas de la vida no las imaginé así,

ni las esperaba de esta forma,

ni creí que fueran de este color,

y con estas gotas.

 

Gotas de fuente, notas de notas,

torcidas y perennes, sin adiós,

sin rostro, sin tiempo que aminora,

amanecer picoteando, entre las horas.

 

Cenit oculto sin prisión,

bosques de umbrías,

rayos y susurros caminantes de arrebol.

 

Los caminos de la vida,

no eran lo que yo creía,

ni del azul, ni de las nubes que afilan,

sus fauces babeantes de ilusión.

 

Eres la rueda no el camino,

vives para olvidar que vas a morir,

vives cada segundo sin darte cuenta,

que tus ojos se apagarán,

y continuará la vida sin ti,

sin mi sin cesar.

 

Las sendas de la vida que viví,

me llevaron a sutiles laberintos,

y nada de lo que pude presentir,

perduró sin un instinto.

 

Invisible conciencia llena de lunas,

las vidas se apagan,

y las cenizas se deshacen con la lluvia.

 

ROGERVAN RUBATTINO ©

Rogervan, on in Entradas Diarias, Los Elegidos, psychopoets

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