La Chica que Amaba Morir

La Chica que Amaba Morir

 

 

Quería llegar y me quedé atónito viendo tu vida apagarse lento, y la lluvia sin dejar caer, las pestañas del desierto.

Fuimos a caminar y no regresamos, nos tragó el mar, nos eximió el cielo,

de esas nubes tachonadas de sangre, de esa electricidad reviviendo la carne.

Quería quererte solo una vez y te amé demasiado, y la lluvia sin dejar caer,

vistió sus alhajas de viento encarcelado.
Fuimos cogidos de la mano, y nos hipnotizamos, entre pasos de furia y auroras de nupcias, y el espíritu esmerilado.
Quería tenerte solo una vez, y te besé justo en el momento indicado,

y enseguida se incendió la maldición y explotó tu corazón, como explota el cielo arrodillado.
Amor te besé al morir y al morir encontré tu cuerpo yerto entre mis brazos,

y es que me enamoraste tantas veces con tus intentos, con tus amagos,

que tomé tu alma y tus deseos cuasi envenenados.
Y es que viniste buscándome desde hacía tiempo, desde hacía años,

tentando a la suerte, y la suerte ahora te muestra por fin mi rostro, desencarnado.

ROGERVAN RUBATTINO ©

Rogervan, on in Entradas Diarias, Los Elegidos, psychopoets

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