Inefable abrigo petricor de febrero

Inefable abrigo petricor de febrero

Dueño y sueño del albor celeste,

esta realidad que a veces macero con la mansedumbre que del tiempo vuela,

con sus alas y sus penachos de estíos,

ausentes, rielando a vivo frío.

Señera  estrella de cabildos y anatemas,

yo voy por tus trochas abriendo amanecer,

dimanando espanto,

dulce y suave como licor de luna,

como melodía de fantasmagórica duda.

Libre y mondo tu tapiz de deudas y flores de pasión,

camino tus endechas con la saeta de una voz dormida,

con el presentimiento de una partida.

Soy a veces poeta de herrumbres y pasados, eclipse musical que se afinca en remembranza,

y los ojos de la certeza que no llega a dominar el mañana,

ni con las ansias, ni con la vergüenza de la ansiedad de las hadas.

 

Quizás debo escapar a tu manto de gardenias y prosas,

y elegir lo cotidiano como flamíguera rueda que todo lo consume,

pero vuelvo otra vez mi rostro sobre tus ojos,

y me veo a mí, caminando entre tus nubes.

 

ROGERVAN RUBATTINO ©

Rogervan, on in Inspiration, Los Elegidos, psychopoets

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