El Valle de Las Sílfides y Los Péndulos

El Valle de Las Sílfides y Los Péndulos

Caminaba tan solo un segundo de pupila a pupila,

como un velero llano que no destella entre la niebla.

El aire se detuvo en mi invisible conciencia, casi a tientas

como un presentimiento cardinal.

Allá a lo lejos veo las ruinas del sol,

los muertos giroscopios de la eternidad,

intento caminar de puntillas entre las diademas rotas

de la brisa invernal.

Descubro por fin una planicie donde se agitan las lenguas del fuego

sempiterno…

Las arenas movedizas del tiempo

que no nos han dejado escapar todos estos años.

Dices que no sabes qué es lo que quiero de ti

de tus latidos y de tus péndulos

(esos que se alejan sedientos de umbrías).

Ya no me enseñará el cielo una nueva lección,

ni tampoco oiré tu voz entre los helechos,

o tus pasos sobre mi pecho

digitando mis canículas de nostalgia.

En esta planicie se pierden con facilidad los recuerdos,

y los árboles no lloran

ni perseveran en la ausencia.

Dices que no sabes lo que quiero de ti

ni de qué clase de azul cruel es el cielo,

aquel que nos aminora continuamente

hacia la vestigial razón .

Yo te diré después de todo qué es lo que quiero,

(por si acaso antes muero)

en medio de estos perales

de truenos y arcas de desilusión.

ROGERVAN RUBATTINO ©

 

Rogervan, on in Entradas Diarias, Los Elegidos, psychopoets

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: